T- LA CONVERSIÓN (2002)

 “AMARÁS AL SEÑOR TU DIOS”

 LO MÁS IMPORTANTE

  • Lo esencial y más importante en nuestra vida es amar
    con el Amor de Dios =YADÁ
    .

El Doctor de la Ley le preguntó a Jesús: “Maestro, ¿qué he de hacer para tener en herencia la vida eterna? El le dijo: “¿Qué está escrito en la Ley? ¿Cómo lees?. Respondió: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. Díjole entonces: ‘Has respondido bien’.  Haz esto y vivirás”.(Lc. 10,25-28)

  •  Pero no nacemos sabiendo esto y además en la vida nos suceden tantas cosas que no siempre nos ayudan a aprender lo único y necesario: AMAR = YADÁ. Por eso se nos dificulta amar a nuestros padres, a la pareja, a los hijos, a los hermanos y sobre todo a Dios.

Debido a esto, cuando un día descubrimos la necesidad de AMAR así y no permitimos que Dios nos enseñe y nos ame, nos refugiamos en las ILUSIONES de que amamos con el corazón, con la mente y con la voluntad. Pero eso no es amar, es solo una vana ilusión con consecuencias muy lamentables en nuestra vida y en la vida de los otros.

  •  El único que nos puede enseñar a amar así es nuestro Dios y los únicos que podemos aprender somos nosotros, pero sólo cuando decidimos realizar la CONVERSIÓN de nuestra mente, de nuestra voluntad y de nuestro corazón.

 

El Dios del Amor nos da a conocer lo que es más importante para Él respecto a
nosotros:

  1. El Plan de Dios es: “Este es el plan que había proyectado el Padre realizar por Cristo cuando llegase el momento culminante: hacer que todas las cosas tuviesen a Cristo por cabeza, las del cielo y las de la tierra (Ef. 1,10)
  2.  Somos sus Hijos: “…eligiéndonos de antemano para ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo” (Ef.1,5); “…antes bien, recibieron un espíritu de hijos adoptivos, el que nos hace exclamar ¡Abbá Padre!”. (Rom.8,15)
  3.  Somos la Novia: Yo te desposaré para siempre. Nuestro matrimonio será santo y formal, fundado en el amor y la ternura. serás para mí una esposa fiel, y así conocerás quién es Yahvéh” (Os.2,21-22)
  4.  Somos la Esposa: “Entonces pasé junto a ti y te vi. Estabas ya en la edad de los amores; entonces con el velo de mi manto recubrí tu desnudez, me
    comprometí
    con juramento, hice alianza contigo y fuiste mía, dice Yahvé
    (Ez. 16,8)

En conclusión, nuestro Padre Dios nos dice:

Dios Padre-Madre nos ama en su Hijo amado con amor eterno e infinito.

Pero su Plan es, que como sólo tiene un Hijo, que es Jesucristo, él quiere que también
nosotros seamos hijos
pero sólo siendo Hijos en el Hijo, es decir, en El, con Él y como El, pues no puede aceptar hijos con otros genes de espíritu diferente, como sucede con los hijos de los hombres, en los que se combinan los genes del cuerpo y los hijos no son cien por ciento como sus padres, “se parecen al abuelo, etc.”

Por eso en el Espíritu sólo podemos parecernos a Cristo, el único Hijo, la única imagen
auténtica del Padre.

 

  1. Jesucristo es el HIJO unigénito de Dios Padre-Madre

Es el HERMANO de los “Hijos en el Hijo”.

Es el SIERVO del Padre-Madre y de todos sus Hermanos.

C.   Su amor por nosotros nos permite SER:

  • Hijos en Él.
  • Hermanos en Él.
  • Siervos en Él.

Su amor es infinito y eterno, pero creciente en nosotros, pues quiere que seamos de Él como Hijo – Amigo – Novia – Esposa,  es decir, un amor creciente que llegue un día a ser TOTUS TUUS = es decir Todo Tuyo. Esto equivale a decir que Yo, mi tiempo, mi vida, mis cosas… todo es de Él y Él es mío. Él es mi verdadera riqueza que nunca podré perder.

 

CONVERSIÓN = EL GRAN PASO

El paso que nos
saca
de la ilusión y nos lleva a la verdadera experiencia de
Dios, de amarlo con todo nuestro SER,
es la CONVERSIÓN.

 

Es imposible
conocer a Dios,
“experienciarlo”, si
no estamos dispuestos
a dejar que su amor nos impulse al CAMBIO en nuestro modo de ser, de un estilo de vida “común y corriente” de
“Cristiano marca Patito”= ¡yo soy como me da la gana! a
un estilo de vida
de “cristiano marca Cristo” = “Como Dios
me enseña
”: “EN CRISTO – CON CRISTO y COMO CRISTO vive”.

 

La CONVERSIÓN
es un proceso hondo y constante que
se realiza día a día en la vida de
nosotros, si nos encontramos con
nuestro Padre Dios, con ese Dios que es
más grande que nuestros pecados
y nos
dejamos transformar radicalmente por Él,
para que seamos a su IMAGEN Y SEMEJANZA.

Si finalmente un
día nosotros como hoy
, iluminados por la
fe
y favorecidos por la madurez
espiritual, decidimos con esperanza y amor que ya es hora de que nuestro Padre Dios
sea la razón principal de nuestro VIVIR, CONVERTIRNOS
significa ponernos en el camino de una TRIPLE CONVERSIÓN: la conversión
de la Mente, del Corazón y de la Voluntad, para llegar a SER la imagen y semejanza de CRISTO que es:

  • El HIJO
    unigénito de Dios
  • El HERMANO
    de todos los Humanos
  • El SIERVO
    de Dios y de todos nosotros.

 

Por lo tanto, nuestra CONVERSIÓN nos lleva a poder ser auténticamente:

¯ Hijos en el HIJO

¯ Hermanos en el HERMANO

¯ Siervos en el SIERVO

Pero no puede ser la conversión sólo en un aspecto, es necesario en los tres.

 

Es muy
peligroso querer ser sólo hijo sin ser hermano y siervo en-con-como Cristo

Es muy
peligroso querer ser sólo hermano sin ser hijo y siervo en-con-como Cristo

Es muy
peligroso querer ser sólo siervo sin ser hijo y hermano en-con-como Cristo

 

¿QUÉ NECESITO HACER PARA CONVERTIRME?

 

A.-    Cuando, con la
luz de la fe y del gran amor que nuestro Padre Dios nos tiene, descubrimos que no somos un “SER CUALQUIERA”, sino que somos
Hijos del Padre
, pero en el HIJO Unigénito que es CRISTO que nos hace SER
“miembros de su Familia”, constatamos
honestamente
que la verdad es que no
lo somos y ni siquiera nos parecemos a Él. Entonces sentimos
la URGENTE necesidad de CONVERTIRNOS para llegar a ser a imagen
y semejanza, pues nuestros
pensamientos, nuestros afectos, nuestras decisiones, nuestras actitudes y actos
están muy por abajo y lejos de los de Dios.

 

Entonces
decidimos que es necesario de inmediato:

ð Dejarnos amar por nuestro Padre Dios.

ð Querer ser hijo suyo en, con y como Cristo, en
pensamientos, afectos, decisiones, servicio, actitudes, actos…

ð Aprender a ser verdadero Hijo-Hermano-Siervo
para Dios y para el prójimo

 

B.-    Si dejamos que
la Luz de Dios y su Amor nos llene, entonces también descubrimos esos falsos
dioses, ídolos
de nuestro pasado que nos hicieron perder tiempo lejos de Dios y nos
dañaron mucho
, como fueron el Demonio, los pecados, los vicios, las
adicciones, los odios, los rencores, personas, cosas, traumas, trabajos,
corrupciones, infidelidades, mentiras, etc… y sólo cuando CORTAMOS con ESO,
lo TIRAMOS LEJOS y decidimos PERDER todo eso que nos destruyó
tanto, entonces podemos decir como S. Pablo en Fil. 3,7-8: “Todo lo que era ganancia, ahora es pérdida a causa de Cristo”.

 

Entonces
decidimos que es necesario de inmediato:

 

ð Cortar de tajo al enemigo y a todos los ídolos.

ð Dejarnos reconstruir
por el RAHAMIM de Dios. (Su Misericordia).

ð Abandonar las “costumbres viejas”.

ð Renunciar a gratificaciones y placeres que antes nos parecían
“buenos”.

ð Romper definitivamente lazos y afectos “dañosos”.

ð Rechazar ilusiones “engañosas”, etc.

ð Odiar y vomitar
todo pecado.

 

Entonces nuestra
VIDA comienza a cambiar
, a trascender por la fuerza del Amor de Dios y ya no nos duele dejar – cortar… porque
ya es más grande nuestro amor a Dios nuestro Padre, porque estamos realmente enamorados de Él.

 

 

1. CONVERSIÓN
DE LA MENTE

 

ES NECESARIO
“ENTENDER”:

 

±
Que el descubrimiento de ser hijos – hermanos
– siervos de Cristo, es anterior a cualquier cambio de vida, pero solo una vida que cambia puede
manifestar que es posible y maravilloso
vivir así
.

 

±
Que cuando descubrimos
el Don
en nosotros de ser hijos de Dios en Cristo, descubrimos que Cristo se hizo Hermano y Siervo (Fil. 2, 6-11) que vino a amarnos
y no a ser servido, sino a servir.

 

±
Que necesitamos “entender
y estar convencidos que ser Hijo en el HIJO es un gran Don, pero que nos hace
también ser Don para los otros, por eso somos
existencia que se dona
, que se regala.

 

±
Que si somos felices
de ser Hijo
– Hermano, también somos felices de ser Siervo don  para los
otros
, por eso el darnos no lo hacemos por esfuerzo ascético ni
por penitencia
, ni por ser buenos, bondadosos, generosos o humildes
ni por “tengo que”, sino porque Cristo es Siervo yo también lo soy desde lo más
profundo de mi ser (Fil. 2, 6-11). Y sirvo a
los demás.

 

Ser hijo, ser
hermano, ser siervo en Cristo, es la más genuina y maravillosa autorrealización
de la propia existencia.

 

±
Cuando empezamos
a vivir el ser hijo – hermano – siervo, es
el inicio real de nuestra
CONVERSIÓN
DE LA MENTE
, pues es el gran descubrimiento de la VERDAD del
verdadero proyecto de nuestro yo.

 

Entonces:

ó  No pierdo
dignidad cuando sirvo en cualquier
trabajo humilde o complicado.

ó  No pierdo mi
tiempo cuando soy Hijo – Hermano y amo
a Dios y a los hermanos.

ó  Soy libre para
darme a Dios y a los Hermanos sin
esperar recompensa humana.

ó  Soy libre para
ver lo positivo de la vida y de los
otros hermanos. No lo negativo.

ó  Soy libre para
recibir las cosas y disfrutarlas con
gratitud, sin ansia de poseerlas.

 

±
Enseguida descubrimos que Dios es el Señor = dueño de nuestra vida.

 

±
Que mi vida
está en sus manos
, es decir, que todos los acontecimientos de mi vida son
expresión de su Paternidad – Maternidad.

 

±
Que es un misterio de gratuidad y de amor.

 

±
Que nuestra mente se queda asombrada y da gracias y se
confía y se abandona en Él
.

 

±
La vida se abre a la fe, el temor deja su lugar a la confianza.

 

±
Y así cuando empieza a convertirse nuestra mente, enseguida se empieza a convertir también nuestra “memoria”
pues no sólo es capaz de recordar hechos del pasado, eventos que
sucedieron, sino que es capaz de “hacer memoria” = hacer MEMORIAL, es decir, hacer
presente aquí y ahora
los acontecimientos divinos de nuestra vida pasada y,
de las maravillas de Dios que nos recuerdan su Alianza.

 

±
Así como la “memoria
afectiva
guarda para siempre
las experiencias infantiles positivas o negativas, así nuestra MEMORIA CONVERTIDA mantiene vivo el MEMORIAL del amor de
Dios y su Paternidad – Maternidad en todos los momentos de nuestra vida, aún en
la adversidad para llenarnos de ese amor
añejo y fresco
que es el mejor bálsamo en el dolor.

 

±
Ser siervo del Señor no es solo reconocer su Señorío, sino también compartirlo.

 

±
Reconocer al Señor es comprender y aceptar gustosamente que yo, mi tiempo y todas mis “pertenencias” son de El, absolutamente de El: mi vida, mi salud, mi cuerpo, mi
alma, mi espíritu, mi familia, mi pareja, mis hijos, mi casa, mi carro, mi
dinero, mi tiempo, mi trabajo, mis alegrías, mis tristezas, mis propiedades, mi
apostolado, mi servicio, todo es de El y
El puede disponer de todo
.

Pero también
significa que yo soy administrador de
todo
lo que he recibido y lo administro y lo trabajo en Él, con Él y como Él.

 

±
Compartir su Señorío es no dejar que algo me quite la paz o se apodere de mí, es no
tener miedo
a la vida, no ser
asaltado
por las preocupaciones o por los enemigos. Es tener alas para
volar sin miedo siendo Hijo de Dios ante todos, ser verdadero hermano sin que
nada me lo impida, ser humilde siervo trabajando, sirviendo, participando con
amor, generosidad… en-con y como Cristo.

 

±
La preocupación
(que no elimina la responsabilidad)
por el mañana, por las cosas, comida, vestido, salud, no se tiene, porque somos
Hijos de un Padre – Madre  Providente que alimenta a los pájaros, viste
las hierbas del campo y sabe de qué tienen necesidad sus hijos. (Lc. 12,22)

 

±
Es necesario liberarme
de las cosas
de mí mismo para ser siervo
del proyecto
de Dios del cual yo, mi familia, mi trabajo, mi comunidad, mi
Iglesia, mi sociedad somos parte
pero también me pide todas las energías de mi mente.

 

Es
necesario que nuestra mente se llene de VERDAD que sólo Dios nos da pues la
verdad nos hace libres y sólo los libres pueden iniciar la CONVERSIÓN para ser
en plenitud.

 

±
La MENTE
CONVERTIDA
, iluminada por la visión del espíritu, nos permite abandonar la pretensión de saberlo “todo
y también nos libera del temor –
vergüenza  de no entender “nada”.

 

±
Reconoce, recuerda y no olvida los “bienes” que ha recibido, el amor y el perdón que
Dios le ha dado a través de mediaciones.

 

±
Comprende que es necesario:

 

ð  Reaccionar contra el mal, pero con el bien sin destruir jamás la fraternidad.

ð  Responder a la ofensa con la mansedumbre.

ð  Que es mejor poner la mejilla que la venganza.

ð  Trabajar y
participar con gozo antes que criticar y ser inútil.

 

±
La mente
convertida
acepta el misterio de
Dios que crea y ama apasionadamente
a su criatura, pero también acepta entrar en la oscuridad de la fe
en la noche de la duda, en el desierto de la prueba y cree firmemente
que todo ocurre para bien de los que
aman al Señor (Rom. 8,28) por eso no se
asusta ni se deprime ante cualquier prueba. Como Abraham que supo entregar a su
hijo cuando Dios se lo pidió, no olvidando que el ORO se acrisola en el fuego.

 

2. CONVERSIÓN
DE LA VOLUNTAD

 

± Quien
encuentra a Dios en su historia o DECIDE BUSCARLO experimentará en un
momento de su vida que Dios es su Padre
– Madre y que él no es un simple hombre,
sino un hijo, hijo de Dios en
Cristo.

 

± Descubrir ser
hijo de este Padre – Madre quiere decir DESCUBRIRSE A SI MISMO, su dignidad y
vocación, y decidir serlo de verdad,
rompe la ilusión de la voluntad
. Equivale a decir ser capaz de decir “hoy inicio”,
a dar el primer paso y continuar en el camino de la vocación con confianza y
perseverancia y nunca cansarse en el trabajo de la misión que Dios nos
encomendó.

 

± Si Dios es mi
Padre – Madre no tengo necesidad de:

  • ndarme luciendo a sus ojos para quedar bien.
  • O de construirme, pobre iluso, mi propia santidad a mi manera.
    • O de estar nervioso y con miedo para esconder de Él mis propias debilidades.
    • O de creer que soy inútil y me niego a lo que Dios me
      quiere confiar, diciéndole fácilmente
      “no puedo
      ”.

 

±
Si  Dios es mi
Padre – Madre, no tengo necesidad de
complicar mi vida con tristes “apariencias”, “observancias” y “perfeccionismos
o complejos de “culpa”, de
“indigno”, de “impotencia”, por lo tanto:

 

Más bien voy a
ser CAPAZ de decidir DARLE GRACIAS Y DE GOZAR porque sin merecerlo ÉL quiere
que yo sea su Hijo-Hermano y Siervo.

 

 

VIRUS EN LA
MENTE

¡ Hoy no es fácil hablar del Padre, y tampoco
es fácil ser hijo. Hay una tendencia fuerte a formar una “sociedad sin padre” pues muchísimos
niños y jóvenes no tienen padre y no
saben ser hijo
.

¡ Muchos le tienen miedo a Dios pues lo sienten
“juez exigente”, “señor vengador”.

¡ Pensamos también
en un Padre Eterno serio, solemne,
majestuoso casi imposible de tratar y de
ser su hijo.

¡ Si pensamos en
un Dios contento, lo imaginamos así cuando nos portamos bien, lo alabamos, lo predicamos, estamos cerca de Él,
etc.

¡ Pero Jesús nos
dice que el Padre hace fiesta en el
cielo cuando un pecador toma
conciencia de su pecado, cuando le cae el veinte de que es pecador y DECIDE
ARREPENTIRSE y va a pedirle perdón.
En cambio no hace fiesta cuando 99
justos que no se creen pecadores, le
exhiben su justicia
, sus ayunos,
sus estudios bíblicos, sus obras buenas… etc “Os digo que, de igual modo,
habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por
noventa y nueve justos que no tengan necesidad de conversión” (Lc. 15,7)
. Qué Dios tan extraño tenemos en nuestra
mente
, porque no lo tenemos en nuestra fe; se necesita una CONVERSIÓN hasta para imaginárnoslo.

 

EL ABRAZO
PATERNO

¿Por qué una fiesta? Porque el pecador le da a Dios la oportunidad
de decidir
expresarle la grandeza de
su amor
sobre todo cuando perdona gratuita e inmediatamente.

 

Quien es lo suficientemente humilde y honesto para reconocerse pecador tiene la experiencia de
ser hijo
porque conoce el
amor gratuito
que va más allá de la
justicia
y de los propios méritos
y reconoce que el amor que lo engendró a
la vida
es el mismo que ahora lo
reconstruye
por el perdón, teniendo así la DECISIÓN de regresar con el
Padre que le devuelve dignidad, capacidades y tareas sencillas e importantes
que, con amor y entrega es capaz de realizar.

 

Sólo el hijo
puede sentirse pecador y solo el pecador puede sentirse Hijo-Hermano y Siervo.

 

El abrazo
paterno
que contacta el corazón
del padre con el hijo pródigo despierta en el hijo la conciencia de tener un padre que lo ama y el dolor de haberlo ofendido, herido, entristecido, etc. no es posible tenerle miedo a
un Dios que es así y tampoco es posible volver al mal de donde el amor del
Padre Bueno lo sacó que lo había hecho miserable e inútil.

 

DECIDIRSE

U  Pero para
tener por nuestra parte una experiencia de Dios es necesario que nuestra Voluntad tenga la DECISIÓN firme de hacer opciones.

No basta la opción de un día o de una
vez para siempre
. Es necesario hacer
nueva y verdadera esa opción cada momento
.

Somos los creyentes caminantes,
si nos paramos o perdemos el gusto del camino, nuestra fe peligra. Es imposible
creer verdaderamente en aquello que no se vive cotidianamente.

“Los valores que profesamos permanecerán
vivos
en nosotros en la medida en que decidamos expresarlos en actitudes correspondientes. Las actitudes contrarias destruyen el valor”.

 

U  Ninguno puede
descubrir – gustar – experienciar el Encuentro con Dios si no DECIDE VIVIR
y tener realmente una vida coherente con
este ideal
, si no decide
radicalmente dejar su “mala vida”
para vivir sincera y auténticamente en el
amor de ese Padre Bueno en su Casa.

Cada día hay algo a lo que es necesario DECIDIR renunciar, sacrificar
o realizar para que haya coherencia en
nuestra vida
con esa experiencia de Dios.

 

U  DECIDIRSE POR
DIOS es una opción razonada y apasionada que da lugar a pequeñas y grandes opciones cada día,
llenas de amor y ricas de energía como hijo relacionándonos con
Dios, como hermano compartiendo, como siervo trabajando por el Reino de Dios.
Todas esas opciones son importantes,
aún aquellas que parecieran irrelevantes
pues sabemos que la importancia de los actos no depende de su apariencia exterior sino únicamente del amor que se pone en ellos.

 

U  A veces
necesitamos DECIDIR ACEPTAR opciones
dolorosas
de renuncias que cuestan porque amamos al Señor, como cuando:

  • Somos mansos
    en vez de pelear por hacer valer
    nuestros derechos.
  • Tenemos paciencia
    con los que se equivocan.
  • Somos gestores
    de paz
    en un ambiente hostil.
  • No respondemos con violencia a quien nos ofende.
  • Continuamos
    los trabajos
    que Dios nos confía aún con incomprensiones y hostilidades.

 

Entonces nos
sentiremos realmente “dichosos” pues es entonces cuando conocemos mejor al
Señor.

 

U  Necesitamos
aprender a tomar DECISIONES EN LA SOLEDAD de la propia intimidad con Dios y ponerlas en práctica sin tocar la trompeta de la sobebrbia
ni haciéndonos víctima de los problemas mostrando
la cara triste. (Mt. 6, 1-14) Nuestra respuesta más bien estará llena
de gratitud y sencillez al amor infinito que Él nos tiene.

 

 

  1. 3.   CONVERSIÓN DEL CORAZÓN

 

El AMOR es
una fuerza misteriosa, una energía vital,
que viene de Dios, que emerge de las profundidades del ser y se pone en el
centro de la vida, de los proyectos, de los deseos.

 

El amor es el primer mandamiento: Amarás

 

 

 

Amarás al Señor tu Dios

J  Si Dios nos
pide que lo amemos con todo lo que
somos, es porque sólo Dios, que es bondad y ternura infinita, puede ser amado sin límite alguno, “totalmente”.

J  En el amor el hombre encuentra la máxima realización de su vida.

J  Pero
comúnmente no sabemos amar, es por
eso que necesitamos aprender a amar:

 

 

NO
TENER MIEDO A RECIBIR Y DAR AMOR
.

Algunos por problemas y traumas infantiles no sabemos
involucrarnos en relaciones afectivas:

 

­· Siendo fríos, machistas o feministas.

· Aparentando no tener necesidad de los demás.

· Viendo el mal donde no existe.

· Dejándonos acaparar por celos, etc.

· Negándonos a dar el amor a los demás con
ternura
y hechos.

 

Con todo esto y si no ha habido una curación de la memoria afectiva es
fácil que haya barreras defensivas en la
relación con Dios
, impidiendo la experiencia de sentirse amados por Dios y
de poder devolverle ese amor.

 

La madurez
afectiva
permite tener buenas y
sanas relaciones
interpersonales dejándose amar de manera sana, profunda, serena y sencilla y además poder amar con amor oblativo.

 

NECESITAMOS:

ó Liberarnos de
la preocupación obsesiva, (ansiosa) de ser amados.

ó Si buscamos el
amor de manera ansiosa acabamos por
no encontrarlo.

ó Si buscamos la
confianza y la comprensión ansiosamente acabamos por sentirnos incomprendidos.

ó El narcisismo nos dificulta abandonarnos y
dejarnos amar y darnos cuenta que ya somos amados.

ó Cuando nos decidimos a amar es cuando descubrimos que somos amados.

ó Quien se decide a dar CONFIANZA y a COMPRENDER,
en ese momento descubre que le dan
confianza y es comprendido.

ó No es que
antes no hubiéramos sido comprendidos y amados, sino que nuestro corazón no era libre ni capaz de darse cuenta, ni era sereno para gozarlo.

ó Dios nos ama
como nadie puede amarnos, con su amor que es PROFUNDO y TIERNO de
Padre y de Madre, pero ese amor es fuerte y exigente. Nos ama para llenarnos de su amor, pues es una necesidad nuestra, pero también nos ama
para enviarnos a derramar su amor a todos los que nos rodean con ternura y servicio.

ó Dios nos ha
hecho capaces de recibir su AMOR  (amables),
pero también capaces de transmitirlo
(amantes). Por eso sólo amando podemos descubrir cuánto nos ha
amado y ama Dios
. “El que busca su
vida la pierde y el que la pierde la encuentra”
.

 

Cada
vez que el hombre ama, allí está Dios presente.

 

RELACIÓN
CENTRAL

*
Es necesario aceptar que “nosotros amamos porque Dios nos amó primero” (1Jn. 4, 10-19).

*    Es Dios quién nos atrae, nos elige, nos busca,
nos prueba, nos perdona, nos seduce y nos conquista
confía en nosotros
, nos participa de su misión.

*    Pero Dios es coherente y celoso y no
acepta compartir
su amor con quien
ama a ídolos o al enemigo
(otros
amores = INFIDELIDAD
)

*    Es necesario
que lleguemos a tener náuseas de
esos ídolos, de ese enemigo, de ese
estilo de vida de “GENTE VIEJA”, de esos pecados, vicios, traumas, etc. para
poder, en forma efectiva y real,
dejarlos
, detestarlos, desenraizarlos y dar lugar a “DEJARSE SEDUCIR” por Dios, por su encanto infinito y lograr que ese
NUEVO AMOR” nos invada, nos llene y
así asumamos gozosamente el nuevo estilo
de vida de “GENTE NUEVA” que es el estilo
de vida de CRISTO
,
HIJO-HERMANO-SIERVO y vivir así EN, CON y COMO Cristo, creciendo cada día, más y más en ser imagen de Él, el
ÚNICO Hijo-hermano-Siervo de Dios hasta llegar a la Plenitud que es la SANTIDAD.

 

El
encanto por Dios en la persona de Cristo provoca:

©     Encanto por su
PALABRA que ilumina la
profundidad de nuestro ser y da luz y
sentido
nuevo a nuestro vivir. Es la Palabra de vida eterna que nos da lo
que nadie nos puede dar.
Sólo Tú
tienes palabras de Vida Eterna…
” (
). HAMBRE DE LA PALABRA que leemos, escuchamos y ponemos en práctica día
a día.

©     Encanto por su AMOR y su forma de amar, de
comprender, de ayudar, de acoger, de perdonar, de servir siendo HIJO DEL PADRE-MADRE, HERMANO de todos y SIERVO de Dios y de toda la humanidad con el testimonio, con la fraternidad
sincera y con los hechos responsables
y limpios.

 

Sólo
Dios
que ha creado todo nuestro ser puede ser amado y servido por nosotros con toda nuestra mente, todo nuestro
corazón
y toda nuestra voluntad: con la totalidad de nuestra persona.

 

NO
SE PUEDE RESPONDER AL AMOR TOTAL CON UN AMOR PARCIAL.

 

Así, el que ama
con SU TOTALIDAD a Dios, coloca en el centro de su vida corporal,
psíquica y espiritual su
relación con Él
, siendo una verdadera
relación central
que hace que cualquier
privación o renuncia, la tiene por ganancia
porque así es: “mientras más
dejemos lo viejo”, más nos llenamos de lo “nuevo”; mientras más desaparece lo
“malo”, más aparece lo “bueno” que es Cristo,
mi Todo para mi y Yo, su Todo para Él: TOTUS TUUS: TODO TUYO.

 

El amor sin
límites de Dios
, cuando le permitimos que nos llene, rompe y desaparece el
horizonte estrecho en que desarrollamos nuestra “vida lánguida” en la que los ídolos nos tienen amordazados, secuestrados y nos lleva a un NUEVO HORIZONTE SIN
LÍMITES que nos permite SER y VIVIR y SERVIR, PENSAR, DECIDIR Y AMAR, con pensamientos, afectos, palabras
y hechos plenos en plena libertad interior, donde no hay lugar para la coacción, para el miedo de vivir o morir, de amar o de ser amado.

 

 

RELACIÓN
ÚNICA

± Se puede amar
a varias personas al mismo tiempo pero no
se puede enamorarse más
que de UNA
SOLA
.

± Si estoy
enamorado de Dios que es el amor único
y exclusivo y lo adoro, no puedo
seguir enamorado de los ídolos que son rivales de Dios, pero si puedo de ese
amor a Dios amar a todos los que me rodean porque son mis hermanos.

± Ese amor total
a Dios requiere una gran familiaridad
e intimidad y entrega a Él creciente.

± El que ama a Dios con todo el corazón, necesita consagrar tiempos cada vez
mayores para estar a solas con Él.
Los tiempos sustraídos a la prisa y a la dispersión se convierten en lugar para
la TEOFANÍA DE DIOS, de su Amor.

± El que ama a
Dios con todo el corazón necesita también consagrar
tiempos a “hacer el bien”.

 

La
contemplación y la acción son inseparables.

La
espiritualidad y la materialidad hermanadas son inseparables.

 

RELACIÓN
FIEL

Dios que es fiel invade
todo nuestro ser
, llena nuestro corazón, no puede provocar una respuesta “por un tiempo”parcial, limitada
en la intensidad y en la duración.

La respuesta nuestra necesita ser “TOTAL” en
profundidad y en tiempo.

“Sólo aquello que es perpetuo puede expresar una
profundidad íntima”

 

El adolescente NO se entrega, sólo se presta momentáneamente

El adulto SÍ es capaz de darse perpetuamente.

 

NO
BASTA enamorarse un día, es necesario saber PERMANECER en el amor.

 

ESTO ES POSIBLE CUANDO:

©     Nuestra MENTE capta la verdad del AMOR DE DIOS y lo saborea en la contemplación = AMOR CREIBLE.

©     Nuestra VOLUNTAD lo elige siempre con mayor fuerza y DECIDE diciendo NO a otros amores = AMOR EXIGENTE, y
decidiendo con obras tangibles la concretización del amor = AMOR
TANGIBLE.

©     Nuestro CORAZÓN descubre cómo Cristo puede “bastarnos” cuando lo amamos por encima de todo = AMOR
ATRAYENTE.

 

Reconocemos con sinceridad nuestra fragilidad que con frecuencia nos impide dejarnos amar por Dios y nos “enfría”, nos “aleja”, pero
su amor infinito nos da la fuerza para levantarnos y SER FIELES.

 

 

AMARÁS
A TU PRÓJIMO

No basta amar al señor.

La auténtica experiencia
de Dios
pasa por la experiencia del
Hombre
para que ninguno pueda pensar que ama a ese Dios que no ve, si no ama
al hermano que ve
. (Jn. 4, 20).

 

M El que DICE: “Yo amo a Dios, los
demás no me importan
…”

“Con que yo esté bien con Dios, los demás no tienen importancia…”

M El que PIENSA: Para amar a Dios es necesario estudiar mucho la teología,
la Biblia y lo hace y exige que
todos los que conoce deben hacer lo
mismo
para amar a Dios, pero ni ORA
con amor y ternura
ni sirve a los demás con humildad ni su vida es
coherente y maltrata soberbiamente
al que “no sabe…”.

M El que IMAGINA: yo amo a mi hermano porque rezo
por él
, le doy abrazos y besos
pero no me importa ayudarlo cuando
necesita
, visitarlo cuando está enfermo o en la cárcel, aconsejarlo cuando
se equivoca… “¡ese es su problema!”…

M El que DECIDE: dar “mucho
dinero
” a Dios, porque tiene “muchísimo”, para hacer obras como templos,
seminarios, conventos, porque ama a Dios,
pero niega su ayuda al necesitado… porque lo que había
decidido dar ya se lo dio a Dios
(Ley del Corbán)

M El que SIRVE: a los demás, a la comunidad con mucho trabajo y anda en todo como “chile de todos los moles” porque son muy trabajadores, muy responsables y “les satisface” y hasta lo
hacen “por Dios” pero no lo hacen
EN-CON y COMO  Cristo pues hacen las
cosas con envidias, rivalidades, intrigas, humillaciones, etc…

 

La
verdad es que
el que dice,
el que piensa, el que imagina, el que decide y el que sirve así NO
ama a Dios
de Verdad, se ama a sí
mismo
, ama su fama, sus conocimientos, sus cosas, su dinero, su ayuda… pues
NO ama a su PRÓJIMO.

 

AMAR
A DIOS y al PROJIMO es un solo amor, que no se puede ni separar si excluir.

 

Si no amamos al prójimo no estamos amando a Dios sino a un IDOLO SIN ROSTRO, SIN CORAZÓN, SIN
MANOS.

 

El Dios Verdadero es el Dios de Abraham, de Isaac y de
Jacob, de Jesús, aquel Dios que tanto amó al hombre que se hizo hombre.

 

UNIDAD
DE VIDA Y DE AMOR
.

Hay dos tendencias contrarias:

û Algunos viven el amor a Dios como algo ÍNTIMO y
sólo VERTICAL, es decir algo totalmente privado, reservado a la vida íntima
espiritual que “no le importa a nadie” y desligado
del amor al prójimo
(horizontal) como si el amor al prójimo fuera un hurto
al amor de Dios.

û Otros viven el amor al Prójimo (horizontal) dedicados totalmente a hacer
cosas para bien del prójimo, dejando a
Dios fuera de su corazón
, como si el
amor a Dios fuera un hurto al amor del Prójimo.

 

En resumen:

 

Unos
aman poco al hombre por temor a ofender a Dios.

Y
otros aman poco a Dios por temor de excluir al hombre.

 

©      Cuando amamos a Dios y al Prójimo de verdad
podremos encontrar a Dios en todas
partes
: en las flores, en los animales, en las alegrías, en las tristezas,
en los acontecimientos, en las personas, en la historia, en la oración y en la
acción.

 

©      Cuando amamos
a Dios y al Prójimo de verdad descubrimos
que la materialidad que concretiza el amor
a Dios y al prójimo es valiosa, necesaria e indispensable,
como darle casa, comida, vestido y estudios a los hijos. Eso nos llena de
satisfacción viéndolos que crecen bien. Así las obras materiales que son para construir el Reino de Dios necesita nuestro AMOR CONCRETO en obras, en
tiempo, en dinero que le dan tanta gloria
a Dios como las obras espirituales
y a nosotros también satisfacción.

©      Cuando amamos con toda la mente, con todo el corazón y con toda la voluntad, nuestra vida se hace más viva y la podemos vivir más intensa y dinámicamente,
produciéndose en nosotros una ARMONÍA
y CONSISTENCIA interior que nos
permite ser fuertes y resistentes, deseosos de actuar, de comprometernos, de luchar y de arriesgarnos, de sufrir,
fatigarnos, pero SIENDO MUY FELICES.

 

©      Así podemos permanecer en una Vida Joven y amante de la vida hasta el último
suspiro, pues siempre Creemos,
Decidimos, Trabajamos y Amamos con todo nuestro SER.

 

©      Y si una comunidad está integrada por personas así, plenas, es una comunidad rica,
abierta, generosa, responsable, con iniciativa, creatividad, comunión y
participación, alegría en la que no hay lugar para el pesimismo, la derrota, la
intriga, la desunión, la desconfianza, la ausencia, etc. Sólo hay lugar para el
amor sincero, auténtico, real y concreto EN, CON y COMO CRISTO.

 

 

UN
HIJO EN EL HIJO

 

U  Es el que
ADORA al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

U  Es el que AMA
a la Madre María como Cristo.

U  Es el que cada
día más ES hijo e irradia verdaderamente la imagen y semejanza de Dios en, con
y como Cristo.

 

UN
HERMANO EN EL HERMANO:

©     Es el que
ACEPTA, respeta, recibe, comprende, ama al hermano.

©     Es el que
ANIMA, ayuda, apoya, orienta, ama al hermano

©     Es el que
AYUDA espiritual y materialmente en sus necesidades al hermano

©     Es el que PIDE
perdón y perdona al hermano.

©     Es el que SABE
ser para el hermano, en las buenas y en las malas hermano para siempre en, con
y como Cristo.

 

UN
SIERVO EN EL SIERVO:

ó Es el que no
es ni se siente dueño sino que tiene
dueño
(Dios).

ó Es el que está
siempre disponible a la voluntad del
Padre.

ó Es el que es feliz SIRVIENDO a Dios y a los
Hermanos.

ó Es el que en
comunión y participación es solidario
con la Comunidad.

ó Es el que no se presta sino que se da sin miedo en, con y como Cristo.

 

Esta
vida armónica, consistente, responsable, activa, plena, es la mejor Tierra
donde Dios puede sembrar su VIDA DIVINA.

Entonces
la mente, la voluntad y el corazón están tan abiertos que Dios entra en él como
en su casa.

 

La fe, la esperanza, la caridad, los Dones y los
Frutos del Espíritu Santo, la sabiduría de Dios florecen para producir buena cosecha de Dios.

 

Nuestra vida se armoniza en CREER – DECIDIR y AMAR en
plenitud a Dios y a toda la creación en Cristo, con Cristo y como Cristo.

 

ENTONCES
LAS ILUSIONES MUEREN Y EL AMOR TOTAL VIVE PORQUE PENSAMOS, DECIDIMOS Y AMAMOS A
LOS HERMANOS EN, CON Y COMO CRISTO PIENSA, SIENTE Y AMA.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>